lunes, 25 de abril de 2016

La democracia del caos

El sistema político español es una impostura impuesto por la oligarquía del los partidos mayoritarios. Además en relación a su ley electoral como a su distribución de representantes de los ciudadanos. Estamos cerca del mes de mayo del 2016 y no se ha podido formar un gobierno que nos desgobierne.

Las distintas formaciones políticas no llegan a cuerdos para formalizar u gobierno y estamos abocados a unas nuevas elecciones, que no cambiara el resultado político y representación de las diferentes cámaras, según los diferentes estudios demoscópicos.

La desafección política está latente y los ciudadanos cada vez participan menos en las cuestiones políticas. El 15 de mayo fue una excepción, porque la revolución pacífica ha quedado en aguas de borrajas, es cierto que participaron todos los segmentos de la población, pero los partidos políticos como Podemos, se han apropiado de la lucha política de los individuos del estado español.

La transición que se estaba produciendo en años anteriores era una esperanza para cambiar la situación desesperada, porque el sistema económico que nos rige y las diferentes políticas públicas están dañando el tejido social.

El desempleo, los empleos precarios en condiciones ultrajantes nos lleva a un sin salida los ciudadanos asumen los improperios de los diferentes gobiernos del partido popular y del partido socialista.

La economía de la mayoría de los ciudadanos europeos es tan caótica que no ve luz al final del túnel, además se ha perdido valores como la solidaridad el apoyo mutuo y otros valores existentes en la declaración de derechos humanos. Es cierto que  existen diferencias de bienestar en los diferentes continentes, tanto en Asia, como áfrica, están peores condiciones tanto a nivel de derechos humanos y de bienestar social.

La democracia indirecta establecida por una minoría elitista nos conduce al desamparo, a la angustia vital a la deshumanización del individuo y pierde la fe en encontrar su espacio en la sociedad. Es difícil cambiar el sistema político, económico y social, porque nos rige unas leyes económicas que destruye al individuo, y otros quedan atrapados en la jungla en la cual se ha convertido el siglo XXI.

Todo ciudadano debería encontrar su espacio en la sociedad pero sin llegar a la autodestrucción, por culpa del orden impuesto de la elite de cada nación. ¿Pero es posible encontrar una sociedad basada en valores democráticos sin llegar a la violencia que nos impone la elite económica? Para poder responder a esta pregunta deberíamos luchar y participar en los diferentes organismos económicos y políticos, y que no se la apropien los poderes facticos de las diferentes naciones, que nos conduce a la miseria absoluta. El camino a recorrer está lleno de dificultades, y el ser humano cada vez es más sumiso porque esta situación caótica está bien atada para favorecer a las elites económicas-financieras. Ser activo políticamente puede avanzar y prosperar en la calidad de vida.



AUTOR: Francisco Javier Moreno Medina